Los grandes ecosistemas




Un ecosistema puede ser de un tamaño mayor o menor según sus características, pero es indispensable que contenga 4 elementos importantes para formarlo:

·         Los productores: (Plantas Verdes) Son seres que producen su propio alimentos a base de minerales y gases, tomados de la tierra y el aire.
·         Los consumidores: La mayoría son animales, aunque también hay plantas como el hongo, que no puede producir su propio alimento por carecer de clorofila. Hay tres tipos de consumidores: los primarios, los secundarios y los terciarios.
·         Los transformadores o desintegradores: Son las bacterias y los hongos que transforman la materia viva en materiales, que pueden utilizar las plantas verdes.
·         Los elementos abióticos: Son el agua, el suelo, el aire, los minerales y la luz solar.

La vida de los seres que habitan la Tierra se divide en tres grandes bloques:
·         Los que viven en la corteza terrestre.
·         En el agua.
·         En el aire.

Cada uno de estos bloques se divide en regiones naturales, luego en otras de menor tamaño llamados ecosistemas. Un ecosistema está constituido por los seres vivos que existen en un determinado lugar y el medio ambiente que les rodea.

Dentro de cada uno de los ecosistemas existe una relación con las plantas y los animales que la habitan. También existen elementos como la altitud, el relieve, la luz solar, lo que hacen que dichos organismos sean diferentes de un ecosistema a otro.

Para ubicar los ecosistemas y saber la relación que existe entre dichos organismos, se estudiaran sus características más importantes.

La Tundra.
El clima de este ecosistema es extremoso. Durante el invierno se registran temperaturas de hasta -40 °C. Los veranos son breves y templados. En las zonas más próximas a los polos el sol no se pone durante 186 días.

La flora está constituida principalmente por líquenes y musgos aunque en ocasiones también aparecen hierbas y pequeños arbustos.

La fauna marina está compuesta de ballenas, focas y osos polares.

La fauna terrestre la componen renos, bueyes almizcleros, lobos, zorros árticos y lemmings.

Las aves acuáticas, en su mayoría pingüinos y gaviotas también forman parte de este ecosistema.

Bosque Siempre Verde o Taiga.
El clima de este ecosistema es intensamente frío, es muy abundante el agua en esta región, lo que origina una gran diversidad de flora y fauna.

Su vegetación la constituyen árboles que tienen hojas delgadas y fuertes capaces de soportar bajas temperaturas, algunos ejemplos son: pinos, oyameles y cipreses. También se les conoce con el nombre de coníferas ya que sus semillas tienen forma de cono.

Su fauna está conformada por corzos, ciervos, tejones, liebres y roedores.

Bosques Caducifolios.
Este ecosistema lo forman árboles cuyas hojas se desprendes de sus ramas al llegar el otoño. La flora de los bosques se compone principalmente de hayas, robles, arces, castaños, olmos, avellanos, alisos, álamos o chopos, que alcanzan una gran altura.

En estas regiones húmedas la vegetación se desarrolla en diferentes niveles:
1.      Formado por árboles.
2.      Formado por arbustos.
3.      Formado por hierbas.

La capa del suelo la componen líquenes, musgos y hongos.

La fauna de los bosques es muy numerosa, entre los animales de este sitio podemos citar a los topos, ardillas, tejones, ratas de campo, ciervos, gamos, lobos, gatos monteses, comadrejas y martas, entre otros.

Selva Siempre Verde.
Las lluvias en esta zona son frecuentes y copiosas durante todo el año.

Las condiciones del suelo, temperatura y agua ocasionan la abundancia de organismos. La riqueza no depende del tamaño de los árboles, sino de la gran densidad de la población de los organismos que la habitan.

El follaje vegetal forma capas a diferentes niveles. Existe poca vegetación herbácea ya que los rayos solares no llegan a penetrar fácilmente, por la densidad de los vegetales. En esta zona habitan: el hormiguero pigmeo, coatí, perezoso, ocelote, zarigüeya, lagartos, papagayos, serpientes y moscas.

Selva de Hoja Caediza.
Los científicos han clasificado diversos tipos de selva, por contar con diferentes características, la más conocida es la selva siempre verde, ya conocida previamente. Otro tipo de selva es la de hoja caediza que se localiza, casi siempre cerca de la selva siempre verde. Este tipo de ecosistema tiene un período de sequía que es alrededor de tres o cuatro meses ocasionando que caigan las hojas de los árboles en ésta época. Su flora es abundante en la época de lluvia, y está compuesta principalmente por hierbas y arbustos.

Desierto.
Las lluvias son muy escasas y la vida animal y vegetal está muy limitada. Las temperaturas son muy extremosas, en el día hace mucho calor y por la noche demasiado frío. El clima se caracteriza por su sequedad ocasionando el desarrollo de pequeños arbustos o plantas adaptadas al clima, como por ejemplo: cactos, yucas, artemisas, pitas y candelabros.

Entre los animales destacan: armadillos, buitres, zorros, liebres, ñandús, guanacos, ratas, alacranes y tórtolas.

Pastizal.
El clima es un factor importante en este ecosistema, las lluvias son escasas, pero suficientes para mantener árboles, y evitar que se formen desiertos.

La tierra es muy rica en humus y excelentes para la agricultura y la ganadería.

La flora está formada por una mezcla de hierbas de las pampas, ichú, aciculares, tallo azul y cloriza.

La fauna la componen el guanaco, ñandú, ciervo, viscacha de los llanos, cavia de las pampas, tucotuco, gato pampero, zorros y mofetas.


Fuente: Ciencias Naturales 6, Editorial Progreso.

Lo más popular de la semana

Sanely

Taya Valkyrie

El sentido del olfato. Estructura, Función y Cuidados