Aparato Reproductor




Fecundación, Embarazo y Parto.
Solo en caso de que la fecundación no se haya efectuado se presenta la etapa de la menstruación. Cuando hay fecundación, la menstruación no se presenta y esto hace suponer un embarazo.

La formación de cada bebé empieza cuando una de las células de la madre (óvulo) es fecundada por uno de los espermatozoides del padre. Después de fecundada, se forma el cigoto, que empieza a multiplicarse muy rápido hasta formar una mórula (parecida a una mora), durante este período la mórula se fija a la pared del útero para que, por procesos especiales, la sangre de la madre, indirectamente, nutra al embrión.

La célula resultante da lugar a aproximadamente 200 millones de células durante los nueves meses que dura la gestación. El peso de la mórula, al cabo de la gestación, aumenta seis millones de veces.

Al finalizar el primer mes el embrión humano llega a medir medio centímetro de longitud y ya es miles de veces mayor que en el momento de ser fecundado. Se observa en él un cordón umbilical, que es el conducto por donde respira y se alimenta; los riñones y el hígado están en proceso de formación. El corazón ya late aunque es un tubo en forma de U.

A mediados del segundo mes los cartílagos comienzan a hacer se huesos pro el calcio, a partir de este mes ya no se le conoce con el nombre de embrión sino de feto.

Cuando finaliza el segundo mes, el feto ya tiene los órganos correspondientes a un adulto. La longitud es de apenas de 1.5 cm y pesa un gramo.

Al término del tercer mes se observa un rápido desarrollo de movimiento corporal, el feto empieza a dar patadas; puede doblar los dedos de los pies; abrir su boca pesa alrededor de  30 gramos y tiene una longitud de 7 centímetros.

Es de vital importancia hacer resaltar que durante estos primeros meses de desarrollo del feto, la mamá deberá tener una vida sana y tranquila.

En el periodo del 4°, 5° y 6° mes todo el cuerpo del feto aumenta considerablemente de tamaño y solidez. Sus huesos se han desarrollado lo suficiente, empieza a formarse debajo de su piel un poco de grasa, que servirá de protección para impedir que la temperatura se pierda, después de que nazca.

A partir del quinto mes puede decirse que el niño ya duerme durante un tiempo y despierta durante otro. Es muy posible que la cabeza del feto ya tenga un poco de pelo y sus dedos ya tengan uñas.

Cuando termina el séptimo mes, pesa cerca de un kilogramo.

Durante los últimos tres meses de gestación, el nuevo ser adquiere anticuerpos que lo protegerán después de nacer contra ciertas enfermedades. Estas pueden ser: el sarampión, varicela, paperas, resfriados, etc.

El niño antes de nacer está en el interior de una especie de saco membranoso lleno de un líquido en el que flota, con esto se protege de golpes y cambios de temperatura.

La comunicación entre la madre y el niño se establece a través de la placenta, constituida por una compleja red de tejidos de los cuales, en forma indirecta, el niño recibirá nutrientes y expulsará materiales de desecho. Entre la placenta y el niño se localiza el cordón umbilical.

Al nacer, los niños pesan en promedio tres kg. Cuando pesan menos de dos kg deberán ser tratados con mucho cuidado, como si fueran prematuros, aunque tengan los nueve meses de gestación.

Alrededor de dos semanas antes del nacimiento, el niño comienza a acomodarse en la parte inferior de la matriz, por lo regular con la cabeza hacia abajo, y se dirige en dirección al estrecho cono por el que ha de pasar.

Cuando da inicio el parto, los vigorosos músculos de la parte superior de la matriz tienen contracciones, cuya acción indica el ensanchamiento gradual del cuello de la matriz, a fin de dar acceso al niño al exterior.

Cuando se ha dilatado al máximo la matriz, termina la primera fase del parto, se rompe el saco amniótico y el líquido sale.

Las contracciones de los músculos abdominales de la madre van aumentando produciendo los dolores del parto.

Después, las contracciones empujan al niño al exterior, pasando por el estrecho conducto hasta que la cabeza y el cuerpo abandonan totalmente a la madre. El cordón umbilical entra en contacto con el aire, éste se contrae y la circulación sanguínea entre ambos se termina, quedando autónomo el niño.

El nacimiento de un nuevo ser puede provocar alteraciones, de un medio caliente y húmedo y pasar a otro seco y frío. Sus pulmones inician la tarea de proporcionar oxígeno a su organismo.

Sí una pareja ha decidido contraer matrimonio es requisito, por parte de las autoridades, presentar un certificado médico que garantice la salud de ambos, con la finalidad de procrear hijos sanos.

La pareja que ha decidido procrear un nuevo hijo, debe ser consciente de la responsabilidad que implica la formación integral de un nuevo ser.

Fuente: Ciencias Naturales 6, Editorial Progreso.

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