Ciencia, Conocimiento y Método




Ciencia Pura y Aplicada.

La ciencia va siendo cada vez más vigorosa. El método científico va más allá de la solución del problema práctico. Existe una compulsión a buscar mejores instrumentos que ayuden a la solución, o para encontrar formas alternativas a efecto de resolverlo de modo más satisfactorio. El método científico para la solución implica experimentación controlada.

La solución científica busca generalidades más amplias. Mientras trabaja en problemas, el hombre de ciencia, no olvida que está construyendo una de ellas. Busca en todos los lugares en que se les pueda encontrar, los hechos (lo mismo negativos que positivos) que constituyen uniformidades empíricas. Estas, a su vez, son objeto de estudio, en un intento de hallar los que son sus principios fundamentales. La solución práctica es para el hombre de ciencia solamente un paso intermedio y no el final del camino.

La experimentación científica se establece sobre una base de un cuerpo ya existente de generalizaciones. El hombre de ciencia no sólo busca generalizaciones, sino que también desea ampliar la utilidad de las mismas, poniéndolas en relación con otras; en una expresión, desea crear un sistema de teorías.

La investigación aplicada puede aportar hechos nuevos, ya que gran parte de la ciencia consiste sencillamente en encontrar qué son los hechos dentro de una definición, más bien amplia, de congruencia. Antes de que podamos organizar estudio alguno que ponga a prueba una hipótesis, se necesita una cantidad considerable de datos. De esta forma, si proyectamos suficientemente bien nuestra investigación aplicada, de modo que podamos confiar en los hechos puestos al descubierto, la nueva información puede ser útil y estimable para la teoría. Todo estudio práctico de investigación ofrece una excelente oportunidad para poner a prueba la teoría, cosa para lo cual, la exigencia de procedimientos formalizados exige que se afinen los conceptos para que se siga un buen plan de investigación.

La teoría aplicada puede ayudar a la aclaración de los conceptos, ya que la falta de claridad se vuelve crucial cuando se hacen planes para una investigación. Si deseamos conocer las consecuencias de cualquier cosa, hemos de encontrar técnicas para la observación o medición de estas. La investigación aplicada, lo mismo que la teórica, contribuyen al proceso de convertir conceptos en operaciones manejables. Otra aportación más de la investigación aplicada es el establecimiento de conceptos.

La investigación aplicada puede integrar una teoría antes existente, ya que para la resolución de problemas echa mano típicamente de muchas ciencias, puesto es algo concreto y no se le puede resolver mediante la aplicación de principios abstractos de una sola ciencia.

La investigación pura establece principios generales, la teoría ofrece soluciones a muchos problemas prácticos. Lo abstracto, que separa a la generalización científica de la experiencia corriente, da también una aplicación más amplia. La ciencia “pura” ayuda a encontrar los factores eje de cada problema. Con demasiada frecuencia, los que adoptan un enfoque de sentido común ven el problema en la forma tradicional y dejan de abstraer los que son los factores claves del mismo. Consecuencia de ello es que, con toda probabilidad, la solución sea ineficiente. Este tipo de investigación puede llegar a ser un procedimiento normal para que se emplee en la resolución de problemas, y así se evitan grandes costos y se procede o no a realizar la investigación aplicada.

Conocimiento Común y Científico.

El hombre no actúa  directamente sobre las cosas. Siempre hay un intermediario, un instrumento entre él y sus actos. No es posible hacer un trabajo científico sin conocer los instrumentos. Estos se constituyen en una serie de términos y conceptos que deben ser claramente distinguidos, de conocimientos con respecto a las actividades cognoscitivas que no siempre entran en la constitución de la ciencia, de procesos metodológicos que deben ser seguidos para llegar a resultados de cuño científico y, finalmente es preciso imbuirse de espíritu científico.

¿Qué es conocer?, es una relación que se establece entre el sujeto que conoce y el objeto conocido. En el proceso del conocimiento, el sujeto se apropia, en cierta forma, del objeto conocido. Si la apropiación es física, se tiene un conocimiento sensible. Tal tipo de conocimiento se encuentra tanto en los hombres como en los animales; si la representación no es sensible, se tiene entonces un conocimiento intelectual.

El objeto conocido puede, a veces, hacer parte del sujeto que conoce. Se puede uno conocer a sí mismo, se puede conocer y pensar en sus pensamientos. El pensamiento es conocimiento intelectual.

Hay cuatro tipos diferentes de conocimiento, los cuales son: empírico o común, científico, filosófico, teológico.

El conocimiento empírico, también llamado vulgar, es el conocimiento popular, obtenido por azar, luego de innúmeras tentativas. Es ametódico y asistemático. A través del conocimiento empírico, el hombre común conoce los hechos y su orden aparente, tiene explicaciones concernientes a las razones de ser de las cosas y de los hombres, todo ello logrado a través de experiencias cumplidas al azar, sin método y mediante investigaciones personales cumplidas al calor de las circunstancias de la vida; o válido del saber de otros y de las tradiciones de la sociedad.

El conocimiento científico va más allá del empírico; por medio de él, trascendido el fenómeno, se conocen las causas y leyes que lo rigen. Es metódico y busca conocer verdaderamente, es decir, conocer por las causas.

Las características del conocimiento científico son:
  • Es cierto, porque sabe explicar los motivos de su certeza.
  • Es general, conoce en lo real lo que tiene de más universal, válido para todos los casos de la misma especie.
  • Es metódico, sistemático. No ignora que los seres y los hechos están ligados entre sí por ciertas relaciones. Su objetivo es encontrar y reproducir este encadenamiento. Lo alcanza por medio del conocimiento de las leyes y los principios. Por eso la ciencia constituye un sistema.

Son característicos de la ciencia la objetividad, el desinterés y el espíritu crítico. La ciencia es un sistema de proposiciones rigurosamente demostradas, constantes, generales, ligadas entre sí por las relaciones de subordinación relativas a los seres, hechos y fenómenos de la experiencia. Es un conocimiento apoyado en la demostración y en la experimentación. La ciencia sólo acepta lo que ha sido probado. Sigue el método experimental.

Método Inductivo - Deductivo.

El método inductivo es un método filosófico que llega al conocimiento mediante un razonamiento meticuloso y profundo de los hechos particulares conocidos, lo cual nos lleva a obtener una conclusión general de las cosas. Es un modo de razonar que consiste en obtener una conclusión general a partir de los datos particulares. Es decir, se hace una síntesis de toda una red de trabajos, conocimientos, etc. Va de lo particular a lo general.

En cambio, el método deductivo, es un método que busca el desglose de un tema, es un modo de razonar que consiste en obtener un análisis y balance de las cosas. Más que buscar conclusiones, busca explicar las causas de las cosas.




Fuente: Gicela Moreno Hernández – Cómo investigar. Técnicas documental y de campo.

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