¡José Becerra vengó al ‘Ratón’ Macías!






¡Fue un vengador!
Hablar de la trayectoria de José Becerra, el ex campeón mundial gallo, es mencionar a uno de los mejores monarcas mundiales mexicanos, de los que sí dejaron profunda huella en este deporte.


La afición mexicana nunca olvidará ese gran triunfo logrado por Becerra la noche del 8 de Julio de 1959, cuando noqueó en ocho asaltos al francés Alphonse Halimi en el Memorial Sports Arena de Los Ángeles, el coso de la calle Figueroa, para coronarse campeón del mundo.

No fue un triunfo más, no fue una coronación más. Fue la gran venganza lograda por Becerra.

Y es que la afición estaba herida. Halimi había arrebatado al máximo ídolo Raúl ‘Ratón’ Macías el campeonato mundial gallo de la NBA, y le había sestado al boxeo mexicano la derrota más grande todos los tiempos. Los aficionados mexicanos no se repusieron nunca de esa derrota.

Y contra todos los pronósticos, Becerra fue a California a noquear en brutal contienda a Halimi, quien ofreció encarnizada resistencia, pero finalmente fue arrollado por José. El público se volvió loco, cuando el réferi Tommy Hart detuvo las acciones a los 2 minutos con 2 segundos del octavo episodio, con Halimi noqueado, y proclamar campeón a Becerra.

Hasta ese momento, el mexicano iba adelante en las puntuaciones del juez Charley Randolph, por 86 – 84, pero los dos restantes, George Latka y el réferi la llevaban empatada a 88 puntos. De haber terminado así, la pelea hubiera quedado empatada, y Halimi habría retenido la corona.

Pero en este octavo rollo explotó la dinamita de Becerra, y todo acabó para el francés nacido en Argelia, aún colonia de los galos.

¡Cómo gozó el triunfo de la venganza la afición de México!

Becerra todavía tuvo para ratificar su superioridad sobre Halimi, cuando la noche del 4 de Febrero de 1960 lo volvió a noquear, ahora en nueve rounds, en el inmenso estadio del Coliseo de Los Ángeles (junto al Sports Arena), y con cupo para 120 mil personas.

Con los años le han reducido aforo al Coliseo.

Su carrera.
En los años en que peleó Becerra se acostumbraba en México mencionar en la radio, la Tv y los diarios a los que se llamaban José, como Joe. En esos años se conocía a Becerra y a Medel – por nombrar un par –, como Joe, raramente los locutores los llamaban como José, o como Pepe.

Becerra Covarrubias arrancó su carrera profesional el 13 de Marzo de 1954, al vencer por puntos a Juan Plascencia en Guadalajara.

De ahí, nació una gran carrera llena de victorias, en las que Becerra se colocó entre los mejores gallos del país, rápidamente, con triunfos sobre Marcelino García, Kid Pompeyo, Al Escalante, Kid Pichilingo, José Luis Navarro y otros, y el 6 de Septiembre de 1954 obtuvo el grado de estelarista, cuando derrotó a un excelente peleador, Mario de León, por Knockout Técnico en dos en Guadalajara.

Fue Luis Ibarra, quien detuvo la carrera de invicto de Pepe Becerra, al vencerlo por decisión en la Perla de Occidente el 3 de Octubre de 1954.

A Becerra no lo detuvo ese revés. Reanudó su marcha de triunfos sobre gente como José Luis Navarro, Kid Señorito, Miguel González, Chucho Guerrero, Joe Chamaco, Chava Santiago, Fili Presa, Félix Gaytán, Pepe Villa, Rubén García, Toño Guevara, pero el 18 de Febrero de 1956 Claudio Martínez le ganó la decisión en Guadalajara, ocasionándole su segundo revés profesional.

En la siguiente etapa, Becerra se mete a las listas mundiales, al dividir triunfos con el Alemancito Germán Ohm, y derrotar a Jorge Valverde, Rogelio Saucedo, Mario Ruiz, Jorge Gabino, Memo Sánchez, Chuy Guerrero, y el 12 de Enero de 1957 se impone por decisión en Monterrey al cubano Manuel Armenteros, quien era el favorito.

En Febrero y Marzo de 1957, Becerra se coloca como el primer gallo de México, al vencer en dos ocasiones a José Medel Navarro, primero en Monterrey, y después en el Distrito Federal (hoy Ciudad de México). Lo superó por decisión en ambas ocasiones.

Y Becerra sigue descabezando clasificados nacionales y mundiales: Lefty Pérez, Chuy Rodríguez, José Luis Pato Mora, Johnny Ortega, Kid Irapuato, empata con Raúl Leaños, vence a Ramón Calatayud, hasta que Dwight Hawkins frena su trayectoria al noquearlo en cuatro vueltas en el Wrigley Field de Los Ángeles, en su debut en grande en Estados Unidos.

Pero Becerra no se arredra. Empina a altos clasificados como Jorge Pulga Herrera, otra vez a Joe Medel, se venga en Guadalajara de Dwight Hawkins y lo noquea en nueve episodios. Héctor Agundez, Miguel Lazus, Charlie Debow, pavimentan su camino hacia el selecto grupo de los primeros cinco clasificados gallo del orbe: vence a Willie Parker, un tremendo negrazo en el Olympic de Los Ángeles, al que noquea en dos, caen los clasificados mundiales Little Caesar, José Luis Mora, Ross Padilla, Mario D’ agata, Chuy Rodríguez, noquea en uno a Billy Peacock en Tijuana en abril de 1959; y queda listo para disputar el campeonato del mundo a Halimi. Como se había mencionado anteriormente, Becerra derrotó dos veces a Halimi, quien parecía ser un campeón indestructible.

La coronación de Becerra lo hizo sumamente popular. Vengar al Ratón no era cosa de todos los días, y si se fue discretamente por el título, regresó por la puerta grande. Mucha gente lo fue a recibir al aeropuerto.

No se sabía.
Lo que la gente ignoraba en ese entonces, era que Becerra ya tenía problemas de peso, y se sacrificaba para comer y beber líquidos, con tal de mantenerse en los 53.524 kilogramos. Becerra, es bueno decirlo, en sus inicios era un esgrimista excelente, pero como pegaba muy duro, su manager Pancho Rosales y el eficaz entrenador Adelo Hernández lo cambiaron a fajador con clase. Y de esa forma Becerra se convirtió en un triturador.

La gente no sabía que tras coronarse Becerra, y ratificar su superioridad sobre Halimi, le quedaba poco tiempo como peleador profesional, precisamente agobiado por la lucha con el peso.

Tras vencer a Halimi por segunda vez, José – o Joe –, peleó a 10 rounds  y kilo y medio por arriba del límite gallo contra Ward Yee, al que derrotó por puntos en el Freeman Coliseum de San Antonio, Texas. En el mismo peso se impuso a Pimi Barajas en Torreón, por nocaut en siete vueltas. El 23 de Mayo de 1960 le costó un esfuerzo terrible bajar al límite gallo para retener el campeonato ante el nipón Kenji Yonekura en Tokio por puntos en 15 torturantes asaltos.

El 12 de Mayo de 1960 noqueó en peso pluma a Chuy Rodríguez en Tampico, y su pelea con el peso hizo crisis el 30 de Agosto de 1960, cuando fue noqueado por Eloy Sánchez, en Ciudad Juárez en la plaza de toros Monumental. La pelea no fue por el título. Becerra prefirió dejarlo todo tras esa derrota, boxeo, campeonato, carrera, ¡todo! La báscula lo había vencido.

Regresó del retiro en Octubre de 1962, venció por decisión en seis vueltas a Alberto Martínez en Guadalajara, en una pelea casi de exhibición, y no volvió a pelear.

Ya retirado, Joe Becerra, puso una fondita en Guadalajara, tuvo un edificio de departamentos que posteriormente vendió en el D.F, y ha vivido en la capital jalisciense al lado de los suyos, cerca del zoológico tapatío, viendo plácidamente pasar la vida.

Ese fue José Becerra, un gran campeón mundial gallo, vencido por la báscula.  



Fuente: Por Ernesto Castellanos G., Revista Box y Lucha, 11 de Octubre de 2010, p. 8-10.

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