¿Qué relación existe entre el saldo de la cuenta corriente y el saldo de la cuenta de capital?





Por definición, la cuenta corriente registra el comercio de bienes y servicios, así como las transferencias. Los servicios comprenden los fletes, los pagos de royalties y los pagos de intereses. También comprenden la renta neta de inversiones, que son los intereses y beneficios de los activos que tenemos en el extranjero menos la renta que perciben los extranjeros por los activos que poseen en nuestro país.  Las transferencias están formadas por las remesas, las donaciones y las ayudas. La balanza comercial registra simplemente el comercio de bienes. Sumando el comercio de servicios y las transferencias netas a la balanza comercial, obtenemos la balanza por cuenta corriente. La cuenta corriente muestra un superávit si las exportaciones son superiores a las importaciones más las transferencias netas a extranjeros, es decir, si los ingresos procedentes del comercio de bienes y servicios y las transferencias son superiores a los pagos por estos conceptos.


La cuenta de capital registra las compras y las ventas de activos, como acciones, bonos y tierras. Muestra un superávit – también llamado entrada neta de capital – cuando los ingresos procedentes de las ventas de acciones, bonos, tierra, depósitos bancarios y otros activos son superiores a nuestros pagos por nuestras propias compras de activos extranjeros.

El capital es perfectamente móvil internacionalmente cuando los inversores pueden comprar activos rápidamente en el país que deseen con unos bajos costes de transacción y en una cantidad ilimitada. Cuando el capital es perfectamente móvil, los propietarios de activos quieren y pueden transferir grandes cantidades de dinero de unos países a otros en busca del rendimiento más alto o de los créditos más baratos.

El elevado grado de integración de los mercados de capitales implica que los tipos de interés de un país no pueden alejarse mucho de los demás sin provocar movimientos de capitales que tiendan a igualar de nuevo los rendimientos.

Desde el punto de vista de la balanza de pagos, eso implica que una reducción relativa de los tipos de interés – una reducción de nuestros tipos en relación con los extranjeros – tiende a empeorar la balanza de pagos debido a la salida de capital provocada por la concesión de préstamos extranjeros por parte de los residentes de nuestro país.

El reconocimiento de que los tipos de interés afectan a los movimientos de capitales y a la balanza de pagos tiene importantes consecuencias para la política de estabilización. En primer lugar, como la política monetaria y la política fiscal afectan a los tipos de interés, afectan a la cuenta de capital y, por lo tanto, a la balanza de pagos.


La relación que existe entre los saldos de la cuenta corriente y de capital, es que cuando existen mayores ingresos por parte de la nación, la inversión crece en activos y se reducen los pasivos, pero si se gasta más de lo que ingresa, por lo general suele ocurrir que se incurre en la contratación de más pasivos, obligando a que las cuentas de capital sean deficitarias, y eso se vea reflejado de manera significativo en la balanza de pagos.



Fuente: Dornbush, Fischer & Startz-Macroeconomía.

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