Tipo de Cambio










Es el precio de una moneda expresado en otra, es decir, es la equivalencia que hay entre divisas para la adquisición de otra.


Sistemas de tipo de cambio más utilizados.
Por lo general se manejan dos sistemas de tipo de cambio: el fijo y el flexible. En un sistema de tipo de cambio fijos, los bancos centrales extranjeros están dispuestos a comprar y a vender sus monedas a un precio fijado en alguna otra, y el Banco Central hará todos los esfuerzos posibles por mantener el precio, ya sea aumentando o disminuyendo la oferta de sus divisas. En el sistema de tipos de cambio fijos, los bancos centrales tienen que suministrar la cantidad de divisas necesarias para financiar los desequilibrios de la balanza de pagos. En un sistema de tipo de cambio flexible (fluctuante), en cambio, los bancos centrales permiten que el precio se ajuste para igualar la oferta y la demanda de divisas.

Si una economía presenta un tipo de cambio flexible, puede presentar una fluctuación limpia o sucia, lo cual ocurre de acuerdo a las acciones que tome el Banco Central, es decir, si el Banco Central interviene se presenta una fluctuación sucia, mientras que cuando no interviene el tipo de cambio presenta una fluctuación limpia.

Tipo de cambio fijo de Bandas Horizontales.
En estos regímenes, la moneda se mantiene dentro de ciertos márgenes de fluctuación de por lo menos +/- 1% en torno a un tipo de cambio central fijo o de facto. Incluye también a los países que participan en el mecanismo de tipos de cambio (MTC) del sistema monetario europeo (MTC II). El grado de discrecionalidad de la política monetaria depende de la amplitud de la banda.

Tipos de cambios móviles.
En este caso, la moneda es objeto de ajustes periódicos de pequeña magnitud, a una tasa fija o en respuesta a cambios de determinados indicadores cuantitativos. La tasa de fluctuación del tipo de cambio puede fijarse teniendo en mira generar variaciones del valor de la moneda ajustadas por la inflación (“retrospectiva”) o puede establecerse una tasa preanunciada menor que los diferenciales de la inflación proyectada (“prospectiva”). Para mantener este tipo de cambio flexible se imponen restricciones a la política monetaria al igual que lo que ocurre en un sistema de tipo de cambio fijo.

Tipo de cambio a largo plazo.
Un gobierno o un banco central puede fijar el valor de su moneda, es decir, el tipo de cambio durante un periodo de tiempo. Pero a largo plazo, el tipo de cambio entre un par de países depende del poder adquisitivo relativo de la moneda de cada país. Dos monedas cumplen la paridad del poder adquisitivo cuando con una unidad de moneda nacional se puede comprar la misma cesta de bienes en nuestro país que en el extranjero. El poder adquisitivo relativo de dos monedas se mide por medio del tipo de cambio real.

El tipo de cambio real es el cociente entre los precios extranjeros y los interiores, expresados en la misma moneda. Mide la competitividad de un país en el comercio internacional. El tipo de cambio real, R, se define de la forma siguiente:

R = ePf/P

Donde P y Pf son el nivel nacional de precios y el extranjero, respectivamente, y e es el precio de las divisas en moneda nacional.

Si el tipo de cambio real es igual a 1, las monedas cumplen la paridad del poder adquisitivo. Si el tipo de cambio real es superior a 1, significa que los bienes extranjeros son más caros que los bienes de nuestro país. En la medida en que R sea mayor que 1, es de esperar que la demanda relativa de bienes producidos en nuestro país aumente, lo que a la larga debería presionar al alza sobre los precios interiores o presionar a la baja sobre el tipo de cambio, produciéndose un acercamiento a la paridad del poder adquisitivo.

Tipo de cambio bilateral.
De acuerdo a la definición dada por el tipo de cambio real, es el tipo de cambio real de un país (nacional) respecto de otro (extranjero) expresado en el precio relativo de los bienes del país extranjero expresados en términos de los bienes locales.

Tipo de cambio multilateral.
Es una medida ponderada de los tipos de cambio bilaterales, en la que las ponderaciones son iguales a las proporciones que representa el comercio de los distintos países.

Sobrevaluación.
Se dice que una moneda esta sobrevaluada cuando su tipo de cambio nominal con respecto a otra divisa es mayor que el tipo de cambio real, es decir, con la moneda se termina comprando mucho menos de lo que se supondría. Esto en muchas ocasiones inhibe las exportaciones nacionales, lo que a su vez origina que se tenga preferencia por las importaciones, incurriendo en un déficit de la balanza comercial.

Subvaluación.
Se dice que una moneda esta subvaluada cuando su tipo de cambio nominal con respecto a otra divisa es menor que el tipo de cambio real, es decir, con la moneda se termina comprando mucho más de lo que se supondría. Esto en muchas ocasiones fomenta las exportaciones nacionales, inhibiendo a su vez las importaciones, ya que estas resultan más caras, originando con ello un superávit en la cuenta corriente en el rubro de la balanza comercial.

“Teoría de la paridad de Fisher”.
Según esta equivalencia, cualquier diferencial entre las tasas de interés en dos monedas distintas, se explica por el cambio esperado en el precio relativo de esas dos monedas.  Es decir que sí las tasas anuales en pesos son un 5% más altas que las correspondientes al dólar, en ese período se espera que el peso se devalúe un 5% con respecto al dólar.

Patrón oro.
El patrón oro era el respaldo de los billetes en determinada cantidad de oro. Se usó entre 1870 y 1913. En muchos países hubo bimetalismo, es decir, los billetes (moneda fiduciaria) estaban respaldados por una parte de oro y otra de plata. Cuando los países se desarrollaron y además aumentaron en número, se volvió un sistema rígido y difícil de manejar porque la oferta de oro no creció al mismo ritmo que su demanda. Después de la segunda guerra mundial, fue sustituido por el patrón cambio oro o dólar.

Patrón cambio oro o dólar.
El patrón cambio oro es un sistema monetario por el cual se fija el valor de una divisa en términos de una determinada cantidad de oro. El emisor de la divisa garantiza poder devolver al poseedor de sus billetes, la cantidad de oro en ellos representada. Este sistema se implementó en Bretton Woods, cuando surgió el Fondo Monetario Internacional (FMI). Las divisas que garantizaban el cambio al oro fueron el dólar y la libra esterlina. Este sistema dio lugar a una estabilidad relativa y durable, de 1944 a 1971. La mayoría de economías del mundo se desarrollaron por lo que esa etapa se conoce en la historia como la "Edad de oro".




Fuente: Dornbush, Fischer & Startz-Macroeconomía.

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